Por tradición, el azahar ha sido un accesorio en la solapa del novio el día de su boda. Con el tiempo, este pequeño adorno llamado también boutonnière ha cambiado de flor y de color, pero no de significado: amor; por eso lo lleva del lado izquierdo, junto al corazón. Elegir el boutonnière adecuado depende del gusto y de la personalidad de la pareja, de las flores elegidas para la ocasión, del color y de la estación del año, ya que este pequeño adorno que luce el novio debe coincidir con el ramo de la novia o, al menos, con la misma tonalidad. Ambos accesorios son el detalle de unión entre la pareja el día de su boda. 

Según los expertos en imagen, el adorno floral o boutonnière, palabra de origen francés que significa ojal, da un toque de sofisticación y buen gusto al novio, por lo que también es un accesorio para ocasiones especiales. Además, es un distintivo para los padrinos y padres de los novios en ese día tan especial.


Según la tradición, el ramillete puede constar de una sola flor o de un pequeño ramo de dos o tres flores, pero no debe ser superior a los 10 cm, aunque, en opinión de los expertos, el tamaño dependerá del tipo de atuendo que lleve: traje, esmoquin o frac, del ancho de la solapa, la estatura o complexión física del novio. Y aunque no existe una regla de quién coloca el boutonnière al novio, la costumbre marca que es su madre la encargada de hacerlo justo antes del enlace. Otros señalan que es la novia quien lo coloca.

Igual que el ramo de la novia, el pequeño adorno de la solapa es lanzado durante la fiesta a los solteros que deseen llegar al matrimonio, o entregado al mejor amigo del novio o familiar más cercano como símbolo de deseo de felicidad. 

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La tradición de que el novio lleve una flor el día de su boda no se conoce con exactitud, pero ya en el antiguo Egipto los hombres, al formalizar su unión, llevaban pequeños ramos con hierbas para ahuyentar a los malos espíritus. En la Edad Media, la flor de azahar se usaba para las bodas. Los árabes adornaban las cabezas  de las novias con coronas de azahares como símbolo para atraer la felicidad. Según algunos relatos, fue en el siglo XIX, cuando el novio empezó a usar el azahar o el llamado boutonnière, como símbolo de amor.

El boutonnière es un accesorio simbólico y tradicional que no puede faltar en la solapa del novio el día de su enlace. 

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